lunes, 19 de noviembre de 2018| Publicaciones  |  Búsqueda
 

lunes, 28 de septiembre de 2015 La Posesión del valle de Copiapó

Cultura

A menudo pienso que la alegría de los españoles al asomarse al portezuelo de “Chanchoquín” tuvo que ser inmensa, incluso, llegando hasta las lágrimas, porque significaba el término de tantas penurias sufridas en la larga caminata por el desierto. Los “Guardianes de los Valles” les mostraban desde las alturas el exuberante valle de “Kópa-Yápu”, la selva de los pimientos y chañares, con sus frondosas arboledas y un caudaloso río vocinglero.


Antes de descender por la fértil cuenca, Pedro de Valdivia y sus 50 caballeros que lo acompañaban, se arrodillaron y oraron a Dios antes de darse profusos abrazos. Lo primero que dispuso el conquistador, fue que su teniente general Alonso de Monroy y el capitán Gerónimo de Alderete, fuesen a recorrer el valle arriba y el valle abajo con la misión de buscar alimentos para ir en auxilio de la columna que venía rezagada. Monroy tuvo la fortuna de hallar maíz, papas, zapallos y otros productos que se despacharon con premura al Real que resistía una peliaguda andanza.


Posteriormente, un ufano Pedro de Valdivia levantó el campamento en una alameda de pimientos cerca del río y se vistió con su compleja armadura de hierro que constaba de incontables piezas. Su escudero y doña Inés lo ayudaron a colocarse el gorjal que le cubría la parte alta del pecho y la espalda, el peto en el resto del torso, la culera que le resguardaba los glúteos, la pancera para el vientre, las hombreras y los guardabrazos, las sobaqueras para las axilas, la gola en el cuello, las grebas para las piernas, los escarcelones que llegaban hasta las rodillas, los escarpes y zapatos herrados, las rodilleras, las manoplas en muñecas y manos, el yelmo o borgoñota en la cabeza, la visera y otros intricados fragmentos metálicos. Seguramente, doña Inés tiene que haberse reído con tantos arreglos, y un enojado Valdivia le habrá dicho que los asuntos de guerra había que tomárselos con la seriedad que ameritaba la trascendente ocasión.


Cuando el capitán general estuvo listo salió desafiante a un campo abierto. Los batallones estaban militarmente formados. En el brazo izquierdo blandía un escudo y en su mano derecha empuñaba una espada. Comenzó a caminar en círculo y con su potente voz retó a los caballeros que estaban presentes, pateando piedras y cercenando ramas de árboles.


Les anunció que tomaba propiedad de los indios y de toda la tierra y que se declaraba poseedor del valle de la Posesión en nombre de su Majestad, y si había alguien que quisiera oponerse lo invitaba a que saliera a enfrentarlo con sus armas, a pie o a caballo si lo prefería, estando dispuesto a dar su vida por Dios y el Rey de España por esa gobernación. Enseguida se encaminó a un terreno baldío agitando su sable para esperar a algún contendor, cortando algunas hierbas.


A orillas de un copioso río en el que se escondían pidenes entre los cañaverales, Valdivia clavó su espada en el suelo en señal de victoria y alzó el pendón de Castilla. Los pájaros anidados en los frondosos sauces, algarrobos y pimientos volaron asustadísimos al sonido de los tambores y a los disparos de arcabuces que simulaban una reyerta bélica. Los aplausos y vivas que surgían de los escuadrones fueron apoteósicos para el héroe vencedor.


El escribano dio fe y testimonio de lo ocurrido ese 26 de octubre de 1540. Simultáneamente, los sacerdotes entonaron el Te Deum laudamus en gratitud a Dios por haber acabado con las carencias sufridas en el desierto. Ahí se cavó y se levantó una cruz. En ese sitio se erigiría una iglesia, dijeron.


El capitán Aguirre, señaló que al frente del futuro templo construiría su casa. Claro que no faltó el suspicaz que reparó en un incisivo detalle. Su teniente gobernador invocó la posesión de “Kópa-Yápu” sólo en nombre del Rey y no del Gobernador Pizarro, de quien era su obediente teniente subalterno.


Fuentes. Gerónimo de Bibar, “Crónica y relación copiosa y verdadera de los Reynos de Chile”.

Documentos en Archivo Consejo de Indias, Sevilla.

Por: Omar Monroy

Comentarios

Comentar
 Estamos esperando sus comentarios...
Autor
 

Omar Monroy

Este connotado escritor y profesor atacameño nació en Barquito en marzo de 1954. En la actualidad se desempeña como encargado de la Biblioteca Pública Federico Varela de Chañaral, Dependiente de la DIBAM.

Por largos años se ha destacado en la zona por su invaluable labor como gestor de importantes encuentros literarios de carácter internacional.

Monroy fue destacado a nivel país con su nombramiento en los noventa como miembro de la Real Academia Chilena de la Lengua, convirtiéndose con este reconocimiento, en el tercer atacameño después de Salvador Reyes y Oriel Álvarez en pertenecer a este selecto grupo.

Dentro de su currículo también se encuentra su labor como fundador del Circulo Literario Erasmo Bernales Gaete y su autoría en importantes investigaciones en el área de la cultura y patrimonio local. El escritor también se ha desempeñado como columnista y colaborador de diversos medios de comunicación  y  ha publicado  libros en el área de ensayos, poesía, historia y crónica.





Otras Publicaciones...
 

Figuras Señeras de Atacama

El doctor en filosofía y letras Pedro Meléndez, catedrático de la Universidad de Concordia, ciudad de Moorhead, Minnesota, USA....

Un soldado desconocido en Atacama

Recientemente una noticia llamó la atención de la opinión pública, como fue el descubrimiento en las cercanías del paso de San Francisco, de osamentas de un supuesto soldado que vestía un pantalón rojo, chaqueta de color azul y otros elementos identificables....

El Presidente Balmaceda En Copiapó

En mi inédita obra que he titulado “Episodios de la Revolución de 1891 en Atacama”, rescato los sucesos que acaecieron en nuestra región, producto de la penosa y cruenta guerra civil que dividió al país ese año....

Día Mundial del Libro

En el mes de abril se celebra en todo el país el Mes del Libro, motivo principal de esta actividad....

“Así habla el desierto”

El Desierto de Atacama, es una de las zonas más áridas y desoladas del planeta....

<noviembre de 2018>
domlunmarmiéjueviesáb
28293031123
45678910
11121314151617
18192021222324
2526272829301
2345678
 
Nuestra Revista

Atacama Viva, Revista online especializada en actualidad de nuestra región...

Leer Más »
Columna Activa

Envíanos tu artículo personal para su publicación a:

Publicaciones Atacama Viva